“El amor y la violencia, hablando con propiedad, son los opuestos polares. El amor permite al otro ser, pero con afecto y preocupación. La violencia intenta limitar la libertad del otro, para obligarlo a actuar de la forma que ella desea, con falta de preocupación e indiferencia.”- Ronald Laing
Como puede ir ligado el amor con la violencia, es algo confuso porque todo el que ama o dice ser amado muestra un sentimiento apasionado y cariñoso, pero no siempre es así las personas creen que siento represivas y maltratar a su pareja es mostrar que las aman pero ¿Ser violento ya es común en la sociedad moderna?
Vincular en una sola frase amor y violencia parece una incoherencia, una realidad imposible. Necesitamos creer que el amor nos mantiene a salvo de la violencia, que alguien que ama de verdad no puede dañar a quien ama, pero no siempre es así. Hemos de entender que es un concepto idealizado y falso del afecto. En el afecto también puede haber manipulación, engaño y daño. Hay afectos que dañan, que destruyen sin dejar de ser afectos. En la mayoría de los casos de maltrato intrafamiliar o en el entorno cercano, para la persona violenta, sea adulto o menor de edad, y para la víctima, hay una relación afectiva, y nos equivocamos si tomamos como desvergüenza la afirmación de ese cariño. En el ámbito de la violencia una división de “buenos” y “malos”, de “enfermos” y “personas del común”, no responde a la realidad que nos vemos obligados a afrontar frente a una persona violenta
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En conclusión, No es una moda la violencia o el maltrato entre las parejas sino que es algo que se ha dado en épocas anteriores y no solo entre estas sino también el maltrato de las personas que dices creerse superiores frente a otras, la reflexión es, como pretenden las personas que en las futuras generaciones no se de la violencia si en el futuro, pasado y presente se genera.